viernes, 5 de abril de 2013

Con la baraja marcada.



A tí que no te gusta dar garantías,
que juegas con los naipes marcados.
Por el tiempo que fuiste mía
te doy las gracias, y te aseguro
que aprendí a amar así, bajo sin techo
aprendí a amar así, sin garantías.

Me enseñaste a no pretender, atrapar
a las mariposas ni al futuro.
A vivir lo que se presenta,
que mas se disfruta sin comprender,
viviendo el tiempo a tiempo sin apuros.

Tu alma es tan libre y a la vez,
tan sedienta como cualquiera.
Tal vez un día nos cruzemos
bajo la luna y sin velas,
vendiendo ilusiones en la feria.

Tú que me enseñaste a amar sin compromisos,
a abrazarte y a besarte sin pedir permiso.
Tú que juegas con la baraja marcada,
y un día como hoy, como cualuqiera
la vida, se parece a un cuento de hadas.



-El Farabute-


miércoles, 3 de abril de 2013

Dos días en el Paraíso.


Dos días en el Paraíso
y tres noches sin dormir.
¿Qué mas podria decirte,
de lo que te digo sin decir?

Por quitarnos la duda.
Por quitarnos las ganas.
Los besos no son de Judas.
Los sueños, son los de Hadas.

En el mientras tanto, tu sonrisa
tan inocentemente salvaje.
Y en el después del después
un futuro sin prisa, un 
transitar el tiempo sin peaje.

Abrazos enrosacados sin velos
y mil besos, tan dulcemente adictivos.
Que para poder describirlos
sobrados están los verbos,
y son escasos los adjetivos.

Dos días en el Paraíso
y tres noches sin dormir.
Bendito sean aquellos besos
que se dan porque se sienten,
que se dan tan solo así.


-El Farabute-





martes, 26 de marzo de 2013

Y aquí no hay delito.



Me has devuelto a la vida y voy a  pagar por ello. Y teniendo en cuenta aquello, de que cada firma lleva su sello, pagaré a mi modo, aprovechando de mis virtudes y abusando de mis defectos.

Voy  a raptarte. Pero soy lo suficientemente sádico como para llevarme solo una parte de ti. Aquella donde habitan tus emociones, donde están vivos tus sentimientos. Aquella parte de ti, que canta tus mejores canciones.

La justicia ya no me busca. He confesado el delito antes de cometerlo. Es el modo que he encontrado para no vivir huyendo. Para seguir vivo, aún después de muerto.
No puedes quejarte…he pecado de honesto.

Pensándolo bien, ni siquiera será un delito. Eres tan responsable como yo.
Eres la plegaria del hereje, la cuadratura del círculo, el andar de una rueda sin eje.
Eres el sentido del sinsentido, de éste sentir lo que siento. De las palabras que te digo, de las que callo y de las que se llevó el viento.

En resumidas cuenta, eres la llama que derritió el hielo

-El Farabute-





domingo, 24 de marzo de 2013

Y morderse los labios...



Y ver tu sonrisa pintada en todos partes, en las paredes que contienen, que encierran. En las ventanas abiertas que prometen. En el cielo raso, en el cielo abierto. En medio de tanta gente, entre el murmullo que cuentan mil historias en los subtes, en los micros, en los trenes. Al final de una avenida con luces interminables. En la fina línea del horizonte que confunde, lo efímero con lo palpable.

Un suspiro, un susurro, un morderse los labios… un firmar de puño y letra lo que se siente a diario. ¿Hace falta más? Para sentirse vivo, capaz de amar hasta la indecencia, por insolente, por que se quiere así, así sin más.

Un futuro imperfecto de un imperfecto poeta, que llena con puntos suspensivos los espacios en blanco cuando lo abandonan las palabras, tan solo para ser leído entre líneas, aquellas palabras que porque no se le ocurren, las escribe entre “comillas”.

Y un perfecto presente que promete un futuro merecido, (el que sea). Ahora y aquí juega sin cartas marcadas, sin Ases bajo la manga. Sin más ilusión que el que otorga la magia…la magia de una sonrisa, la magia de tu mirada.

Y tras esa sonrisa… un morderse los labios!


domingo, 10 de marzo de 2013

Así Pintaba


Pintaba de algún modo tan fuera de su raya,
pero pintaba tan comprometidamente!
que los dioses le guiñaban un ojo.
Las vírgenes, a su nombre las uvas.
Los Santos, a su nombre sus antojos.

El aseguraba que no estaba donde estuvo.
No podía mentir, tampoco podía jurar.
Las aguas lo cubríeron, tanto
que los peses flotaban en el aire
y el cielo, se confundía con el mar.

Dice que probó mas de lo pensado
y mucho menos de lo deseado.
A Dios, lo encontró sentado sobre la Luna
mirando con soltura las pérdidas...
de tiempo en rezos y koanes,
en hachís, cocaína y meditaciones.
En las partidas dadas por perdidas,
por falta de verbos en las oraciones.

Vas a creerle al descarado!
volvío con la hoja en blanco por mensaje.
La tabla de Moisés resultó ser un huevo,
o la gallina, sabrá Dios quien fue primero!
De a ratos, ya no le reconocía el traje.

A tal punto, que el punto final
son los puntos suspensivos
que acaban por agonía.
Las comas que pecan por exesos
y la santa rutina, por exesiva.
A falta el pan..., sobren los besos.



-El Farabute-

sábado, 23 de febrero de 2013

DEUDA PENDIENTE.


No es por gitano que compro y vendo,
es tan solo por pagar una deuda 
que sin adquirirla, considero pendiente.
Es por esas mil y una noches, 
por las velas prendidas sin deudos.
Por esos mil y un besos... 
tan libres, tan ardientes.

Compraría todas las mentiras del mercado, 
sin cheques ni pagarés, las pagaría al contado.
Para regalartelas, con tal de contar 
de contar saberte feliz.
Contar de pagar, lo adeudado al contado.

No digo que sea porque me lo cobres,
digo que es porque quiero pagarlo.
Pagarle a Venus sus dones
y a Eros, pagarle nuestro pecado.

Siendo que una Dama no tiene pasado,
y un Caballero no tiene memoria.
Benditos los ángeles echados al destierro.
Benditas las noches sin pena ni gloria,
y aquellos besos, besos rojo carmín, 
que avalan la deuda, pagada al contado.


Tan dioses y tan Humanos como siempre.
Vas a creer? Claro que te amo!




-El Farabute-

domingo, 17 de febrero de 2013

Habla DRÁCULA – Fernando Savater


Habla DRÁCULA – Fernando Savater

Monólogo quinto
Habla DRACULA (*)
Nadie conoce como el vampiro la alegría de la noche. El día es un espejismo, una perturbación atmosférica: la noche es un complejo y rico estado de ánimo. Paladeo hasta el fondo, hasta el estremecido límite, el júbilo secreto de la noche. ¿Habéis pensado que en el día sólo se ven sombras, bultos que interceptan con su opacidad la luz; mientras que en la noche sólo se ven fulgores, destellos que desmienten la tiniebla? El objetivo del día es lo oscuro, lo opaco, mientras que la noche sólo sabe de resplandores. Pero sabe también que es la oscuridad lo que permite fijarse realmente en la luz y no en los bultos alumbrados por ella; lo mismo que yo sé que es la muerte perennemente padecida lo que faculta para dejarse fascinar plenamente por la vida. Para vivir algo más intenso, más refinado, más sabroso que el discreto sopor de temores y obligaciones llamado habitualmente vida, es imprescindible estar muerto y bien muerto. La muerte es el único interés de la vida, el único aliño que sazona su insipidez. Pero normalmente se nos procura con excesiva generosidad: los hombres viven tan obsesionados por la riqueza pavorosa de la muerte que apenas tienen tiempo para fijarse en la vida, lo mismo que el exceso de luz diurna les ciega para todo lo que no sean sombras y borrones. Pasan su tiempo lo matan, para ser exactos tratando de alejar de sí la muerte, previniéndola, combatiéndola o infligiéndola a los demás, viendo morir a los suyos, compadeciéndoles, envidiándoles, calculando el tiempo que les falta para quedarse del todo sin tiempo. No es raro que sólo imaginen verdadera vida después de la muerte, sea gozada personalmente en un más allá o sea disfrutada por bienaventuradas generaciones futuras. Pero como el cielo es increible y el futuro incierto, la vida aplazada no alcanza verosimilitud. Y, sin embargo, aciertan al menos en una cosa, en que para vivir hay que estar convenientemente muerto…
Tengo resuelto satisfactoriamente el problema que les aflige, como también a mí me afligió un día. He logrado que la vida sea mi único objetivo, mi única obsesión: a mí la vida me acecha y me colma como a ellos la muerte. Y no la vida laboriosa y pacificada del armónico futuro ni las arpas y nubes de insulsos paraísos dogmáticos: no, mi vida, mi maravillosa y plena vida, es la que prometen los pechos desnudos de las doncellas, la que vibra de riesgo y aventura, la que se afirma en el poder o en el terror, la que se cifra en la cálida sangre. Vida presente aquí y ahora; para siempre, sin límites. He tenido que pagar por ella, porque todo tiene un precio, pero no he sido defraudado en mi inversión. Estoy muerto, desde luego: ¿qué otro medio hay para gozar plenamente de la vida como algo positivo, no como un atropellado sueño que se nos escapa? Desde este lado de la muerte, la vida presenta toda su riqueza maravillosa, la sutileza desconcertante de sus experiencias, los prohibidos goces que el temor de la muerte hurta a los mortales. ¡Yo cabalgo el viento, soy señor de los lobos y de las tormentas, alimento con las mujeres más bellas pasiones que la luz del día ni siquiera puede soñar! Cierta noche, aquel inofensivo idiota al que alojé en mi castillo transilvano me vio descender cabeza abajo, como una monstruosa araña, por la inaccesible pared de mi torreón… Es el emblema de mi destino que más me agrada. Recuerdo con nostalgia y cierto fastidio mi viaje a la puritana Inglaterra: fueron aquellos absurdos personajes, el estúpido Jonathan Harker, el sombrío místico Van Helsing, las gazmoñas Lucy Westenra y Mina Murray, quienes crearon la fábula hiperbólica de mi maldad infernal. En Transilvania, un pueblo sabio y por tanto fatalista sabe que el mal es uno de los rostros inevitables de toda grandeza; pero los ingleses se pasman ante él como un escándalo e incluso una descortesía. Por lo visto esperaban que un Inmortal acatase discretamente los preceptos de la moral victoriana… ¡cuando ni siquiera los respetaban las figuras auténticamente nobles de esa época! Nunca entendieron en dónde residía mi peculiaridad: desde aquella brumosa jornada en que llegué al puerto de Whitby en mi barco tripulado por cadáveres, empezaron a inventarme una personalidad que tenía algo de Jack el Destripador y algo de Oscar Wilde, una suerte de Aleister Crowley fantasmal…
Sus códigos están bién para esa temerosa luz en la que se ven obligados a vivir los condenados a la muerte. Pero en mi tiniebla deslumbrante no hay lugar más que para la pasión. El día es ataúd, pero la noche trae el deseo y la aurora regalará sangre. Sólo yo, el muerto, el inmortal, podría contaros qué entrega deliciosa es la vida. Sólo yo, el rey de la noche.

jueves, 14 de febrero de 2013

Un Navegante Errante.



Pasó tanto tiempo como agua bajo un puente del río de la Plata, que ya no le quedan más que un par de recuerdos hechos jirones.
Tal vez sea una suerte de mecanismo de defensa, o tal vez es el futuro siempre limpio y en blanco ejerciendo su acción de prensa, su publicidad cómplice con un destino que tal vez nunca  ya estuvo  escrito.
“No pisar lo pisado”, o…”pa’ tras, ni pa’ tomar envión”  o frases por el estilo hechas a medida de quien las necesite en algún momento del camino, son los remos del navegante que naufraga en el mar de las dudas, cuando pretende vivir conscientemente.
Todo muy bonito, pero un aroma a destierro, a veces voluntariamente elegido,  otras elegantemente aceptado y otras un poco de ambas,  acicalan el aura y la estela, que un navegante errante deja al pasar.
Como un gitano que decidió zambullirse en lo más profundo del mar. Como un don cualquiera, que no se sabe a ciencia cierta, ni cómo, ni cuándo ni porqué, terminó viviendo más feliz que un culo, o como perro con dos colas, barriendo sin escoba la mierda de abajo de la alfombra.
Cuentan las leyendas de los mares, que los buenos navegantes jamás tuvieron rumbo fijo ni cierto. Como soy el más creyente de los ateos y me deleitan los cuentos, me lo tomo al pié de la letra  y pongo a cuenta de lo que vendrá,  la última gota de ron.


-El Farabute-

miércoles, 9 de enero de 2013

Con cuatro Ases y dos Damas.


En una noche de aquellas
donde no tenías nada mas que hacer.
Se te dió por probar tu Suerte,
por tentar a tu Destino.
Y terminaste sentado, en
una mesa de casino
enfrente de un crupier.

Me contaste que a decir verdad,
no piensas en lo que haces.
¿Será esa la causa, el motivo
de que la Suerte eche en tus manos,
cuatro Ases servidos?

Y en esa noche cualquiera
que andabas con la Suerte encima.
Como para no creerlo
a tus espaldas tenías,
a dos damas morenas.

Uno, dos, tres, cuatro Ases.
Y dos damas morenas.
Así comenzó la noche,
como una noche cualquiera.

Una era gitana.
La otra era adivina.
Una marcaba tus cartas.
La otra te quería.
Una te buscaba.
Y la otra que ni te miraba,
te perseguía.

Y así, bajo la luna por testigo.
Con cuatros Ases en la mano
y dos damas, morenas por guardaespaldas.
Perdiste la aguja entre el trigo
y ganaste, con cuatro Ases servidos.


-El Farabute-




sábado, 29 de diciembre de 2012

Sueños Rotos.


Don Quijote y sus molinos de viento.
Agape de un delirio consentido.
Caprichos despojados de escarmiento.
Si lo escuchas: "yo no miento"
dijo un tanto distraído, "yo no miro".

Sancho Panza fue su fiel escudero,
hombre sensillo, realista y tenáz.
Por espada, le sobraban sus dedos
las ideas no eran su juego,
sus flores eran de azahar.

Poderoso cautivo del Poder,
tan lejos de un Quijote de la Mancha.
Electo por nosotros también,
el pueblo hambriento y sin fé.
y él libre...pagó su fianza.

Crecieron aves negras mal paridas,
de los desventurados sueños rotos
que lo dejó caer, por cuesta arriba.
Hoy busca quien le escriba
sus memorias y sus antojos.



-El Farabute-



domingo, 23 de diciembre de 2012

Cuento Corto.


Cuenta la historia de aquel pueblo
que un buen día cerró sus puertas el diario local.
Porque dejó de parir noticias, porque 
entre un día y el siguiente, todo era igual.

Porque no había diferencias entre un invierno
y un Febrero bisiesto bajo el sol de la siesta.
Como si el Sol no se pusiese nunca!
Como si las mariposas, hubiesen dejado de volar.

Aquel pueblo no tenía río, ni viento, ni mar.
Era el pugatorio, un casamiento sin novia ni novio
un muerto sin velorio, una pluma sin papel.
Así cuentan, que era el pueblo aquel.

Pobre sus condenados habitantes inconscientes.
Lo mismo dicen ellos, de los que caminan contra-corriente.
El Cielo nunca estuvo mas lejos ni tan cerca
de los que mueren de Sed, sin darse cuenta.



-El Farabute-


sábado, 15 de diciembre de 2012

POR PURO IMPULSO. (el primer soneto)

Los bueyes nacidos en el hospicio.
Los salmos, los rezos por puro vicio.
Los peces que nadan contra-corriente
y lo que nos pasa tan de repente.

Las mierdas, las creencias, los insultos.
La desdicha, la bondad, lo injusto.
Lo mas Sagrado, la Vida, la Muerte
y lo que se oculta, trás lo evidente.

Los incomprendidos, y los de siempre
los que mal venden su Alma a la rutina.
Los que viven sin prisa y sin apuros.

Los besos mas dulces, los mas herejes.
Aquel salto sin red de la cornisa.
Y aquel te Amo, por seguir un impulso.


-El Farabute-


miércoles, 12 de diciembre de 2012

sábado, 1 de diciembre de 2012

De uvas a pasas.


Es tan dulce el pan de Navidad
como amarga la última copa de vino,
por ser la última. Como los besos que no se dan
por no seguirle, los pasos al instinto.

Cretino es el tiempo que desfasa
a las uvas, de las uvas que se niegan
de pasar de uvas a pasas.

Si me das algo para agregar,
es al cuarto Rey Mago.
Lo inebitable de tu destino,
tus besos mas deseados.

Mírame a los ojos.
Piérdeme en tu mirada.
Besame en el cuello.
Sorprénde de espalda.

Cretinos son los labios que no besan.
El tiempo que se marchita cuando no pasa.
Como las uvas que se pasan
como noches sin lunas,
de uvas a pasas.



-El Farabute-

sábado, 3 de noviembre de 2012

Mañana es Hoy...


"Dicen que no hay tarea, 
mas noble y mas difícil
que robar una sonrisa, 
y pintar una Ilusión.

Y cómo buen Caballero, he decidido
honrar éste noble oficio.
Apostando mi juicio
y entregando el corazón.
A ésta noble tarea...
de Aprendíz de Pintor".


-El Farabute-